Atril
El atril facilita el trabajo de transcripción o consulta cuando se escribe en el terminal. Su correcta utilización evita la torsión del cuello. Hay dos posibles formas de ubicarlo:
1. Entre el monitor y el teclado, permitiendo tener en la misma vertical, los tres elementos, aun cuando no siempre es posible que haya suficiente espacio para ubicarlo, todo supeditado que el monitor esté a una excesiva alzada (es decir, la parte superior).
2. En situación lateral, el atril, ha de estar lo más cerca posible del monitor y a su misma altura (es decir, la parte superior del atril a la alzada de los ojos). Una buena solución es fijarlo al propio monitor.


